julia schulz-dornburg

arquitecto

Tresors de la Natura. Museu de Zoologia, Barcelona

El edificio de Doménech y Montaner abrió sus puertas en 1888 como café restaurante de la exposición universal. Su planta baja esta ocupada por un gran espacio diáfano que gozaba de una conexión directa y abierta con el exterior. Con el tiempo y cambio de usos las ventanas de la planta baja fueron tapadas y valladas hasta que la sala se quedó ciega y su presencia denegada al público del parque. La intención principal del proyecto fue  retornar las actividades de la sala principal del museo a la vida cotidiana de su alrededor. La recuperación de las ventanas en la planta baja estableció de nuevo  una conexión visual entre la gran sala y el parque. La eliminación de las
vitrinas existentes que dividían  la gran sala en tres sub-espacios devolvió aire y nobleza al espacio principal y aumentó el impacto de la gran ballena colgada en la sala de exposiciones.
La exposición  TRESORS DE LA NATURA  reunió unos cien objetos de distintos características y tamaños. La necesidad de unificar la gran diversidad de objetos y el deseo de facilitar una lectura conjunta y visualmente coherente, nos hizo optar por un único elemento expositivo: una mesa luminosa. Esta mesa luminosa tenía una función múltiple: actuar como soporte de los
elementos expuestos, resaltar el perfil y la textura de los objetos, iluminar la sala de forma indirecta y dibujar el camino de la exposición con luz.
La entrada a la exposición se realizaba a través de un pasaje marcado por un techo de luz. Un grupo de satélites (monitores colgantes) informaban sobre contenido y actividades de la exposición. Una vez en la propia sala, el techo de luz se conviertía en una serie de mesas / vitrinas luminosas que dibujan la forma de la ballena (gran objeto protagonista de la exposición) en el suelo y denominaban los dos grandes capítulos de la exposición: la naturaleza y el naturalismo. Cada vitrina acogía un grupo de objetos relacionados mientras que el conjunto se presentaba como un gran banquete luminoso, una imagen que intentaba evocar el uso original del edificio.